Himno: Calor de Dios en sangre redentora, y un río de piedad a tu costado; bajo tu cruz quédeme arrodillado, con ansia y gratitud siempre deudora. Conózcate, oh Cristo en esta hora de tu perdón: mi beso apasionado, de ardientes labios en tu pie clavado, sea flecha de amor y paz de aurora. Conózcame en tu vía dolorosa y conozca, Señor, en los fulgores de tus siete palabras mi caída; que en esta cruz pujante y misteriosa pongo, sobre el amor de mis amores, el amor entrañable de mi vida. Amén. (del libro de la Liturgia de las Horas, para los fieles-de Vísperas)