Parece que a veces todo se destruye alrededor, lloramos, vemos llorar a los hijos o a las hijas... pero el Señor sabe qué es lo mejor, sabe porqué deben ocurrir ciertas cosas. y todo lo prepara para nuestro bien. Confiemos!!! Amén! Bendiciones!
En tus manos mi esperanza, Señor. Ante ti te muestro mi vida, lo que alegra y lo que me preocupa, mi realidad y mis sueños, mi ayer, el hoy y mi mañana.
Me confío en ti, Dios de la Vida, para que me guíes por tus caminos. En tus manos pongo mi horizonte para que tu amanezcas en mi camino.
En tus manos pongo mi esperanza porque confío en ti, Señor, y quiero ser fiel a tu proyecto.