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23 de octubre de 2014

Amar sinceramente a Dios...

Cuando un alma ama sinceramente a Dios, no debe temer nada en su vida espiritual. Que se someta a la influencia de la gracia y que no ponga límites a la unión con el Señor. Santa Faustina Kowalska.

 

11 de octubre de 2014

Acueducto saludable del género humano





Vos sois, ¡oh María! la verdadera mujer fuerte en quién el Señor ha encontrado reposo, y a quien ha hecho depositaría de todos sus tesoros. El universo entero honra vuestro casto seno como el verdadero templo de Dios donde ha comenzado la salud del mundo, y donde se ha efectuado la reconciliación entre Dios y el hombre.

  

Vos sois el paraíso cerrado donde no ha podido penetrar el pecado para devastarlo; Vos sois el hermoso jardín en que Dios ha colocado todas las flores que adornan su Iglesia, y entre otras la hermosa violeta de vuestra humildad y la aromática rosa de vuestra caridad. ¡Oh, Madre de gracia y de bondad! ¿A quién podremos compararos? Vos sois el paraíso de Dios; de Vos brota la fuente de agua viva que riega la tierra y la fecunda; vuestros sufrimientos en el Calvario os han hecho merecedora de ser el acueducto saludable del género humano, y por Vos ha recibido el mundo inmensos beneficios. Dignaos hacer que lleguen hasta nosotros los benéficos efectos de vuestra poderosa influencia, para que lavados en sus purísimas aguas, podamos algún día ser admitidos en el reino eterno en donde no tiene entrada la más leve mancha. Amén.



Bendiciones!!!



23 de septiembre de 2014

"Perseverar" es la contraseña




Los Santos pedían a Dios la perseverancia final, es decir, que se encontraran en gracia de Dios en el momento de la muerte.
Y nosotros debemos imitar a los Santos y pedir a Dios la perseverancia final y la perseverancia en el buen obrar, porque si queremos valernos por nosotros mismos, estamos en un grave error, pues nadie se salva por su cuenta, sino que es Dios quien nos salva, con nuestra ayuda.
Perseverar en el bien es una gran gracia, y debe pedirse en la oración. Pero como nadie alcanza favores cuando no persevera en la oración; entonces nos damos cuenta de que hay como una retroalimentación entre la oración y la perseverancia, porque debemos perseverar en la oración, para obtener la perseverancia en el bien.
Es decir, que no sólo se necesita poner de nuestra parte el esfuerzo, sino que hay que recibir de Dios las ayudas oportunas para seguir por el camino del bien.
El mundo se vuelve cada vez más hostil y malvado. Es una profecía de Nuestro Señor, cuando avisó que en estos tiempos la caridad se enfriaría en muchos. Pero también ha dicho Cristo que quien lograra perseverar en continuar siendo bueno a pesar de todo lo malo que ve y que le sucede, se salvaría.
Porque en definitiva se trata de continuar siendo buenos y amorosos, aunque todos odien, aunque tengamos pruebas, dolores y traiciones. Tenemos que seguir siendo trigo de Dios, y no volvernos cizaña por ningún motivo.
Eso es lo que le debemos pedir a Dios en la oración, y poner de nuestra parte toda la voluntad para lograrlo. O sea que debemos hacer como si todo dependiera de nosotros, pero sabiendo que en definitiva todo depende de Dios.


Haz tu comentario, gracias!


18 de septiembre de 2014

El camino del Evangelio, el camino de la santidad...

Transmitir la alegría del Evangelio, nos hace sentir gozo por estar en el buen camino. Quien ama a Dios desea responderle con todo el corazón, se esfuerza y persevera con la ayuda de la gracia.

"No nos contentemos con una vida cristiana mediocre, caminen con decisión hacia la santidad"
Papa Francisco.